Todo lo que tocaba lo convertía en pasado. La mujer de la verdulería me hablaba, pero mi mente divagaba. Este momento terminará pronto, me repetía, una y otra vez, haciendo caso omiso de mi entorno. El diálogo que tenía conmigo mismo monopolizaba mi atención. —¿Vas a querer una bolsa o no? Asentí con la cabeza y me llevé las calabazas que me había pedido mi padre para hacer, creo, mermelada. ░
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►►►► Establecer rumbo
