Había sido una noche larga. No recordaba a qué hora ni cómo me había dormido, pero sí que a mis pies estaba acurrucada mi gata. Nos estábamos dando calor mutuamente cuando me quedé dormido pensando en un problema lógico que me tenía dando vueltas hacía un par de días. Fueron días difíciles, mi mente no descansó y mi cuerpo menos. De hecho, no me sentía muy bien físicamente, creo que ░
#333 – La noche más larga
►►►► Establecer rumbo
